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Los árboles y el equilibrio ecológico

Los árboles y el equilibrio ecológico

Los árboles y el equilibrio ecológico

     Los árboles siguen creciendo cuando son viejos y eliminando grandes cantidades de CO2

 Desafortunadamente, en la actualidad no se permite que los árboles realicen su trabajo libremente y con la frecuencia que deberían. En cambio, las personas siguen encontrando la manera de interferír con ellos.

Sabemos que los árboles son muy importantes para nuestra existencia. Es más, sin ellos, no podríamos vivir. Las ciudades están pensadas con muy pocos lugares para árboles,

 En este último año hemos observado una disminución considerable del bosque urbano, muchos de los árboles han desaparecido del paisaje de nuestra ciudad, los talan argumentando que están enfermos o viejos y que ya no sirven tanto como cuando están recién plantados. Pero eso es un grave error.

Un estudio elaborado por el Servicio Geológico de Estados Unidos, liderado por el ecólogo Nathan Stephenson, a quien se unieron 37 investigadores de diversos países, entre ellos el profesor Álvaro Duque coautor de la investigación y experto en bosques

Después de analizar 673.000 individuos de 403 especies de parcelas forestales en climas tropicales y templados del mundo, se determino que los árboles viejos son claves para mantener el equilibrio ecológico.

Hallaron que el 97 % de los más antiguos seguían creciendo en masa, lo que les permite capturar grandes cantidades de CO2 y eliminarlo de la atmósfera.

 Ello contradice la idea de que el crecimiento en masa de los árboles grandes se detiene una vez estos alcanzan cierto tamaño. La publicación de esta investigación dice que un árbol de 100 centímetros puede crecer anualmente 52 veces más que uno de 10 cm.

Si bien los árboles más jóvenes pueden crecer más rápido en una escala relativa, los más viejos también aumentaban su tamaño, aunque en una escala menor (los más jóvenes pueden doblar su tamaño en poco tiempo).

De otro lado, se destaca un estudio realizado por Dave Nowak y Eric Greenfield, de la Estación de Investigación del Norte del Servicio Forestal de los EE.UU., y Satoshi Hirabayashi y Allison Bodine del Instituto Davey.

Ya que vincula directamente con los árboles la eliminación de la contaminación del aire con la mejora de los efectos en la salud humana y los valores de salud asociados.
 Los científicos descubrieron que la eliminación de la contaminación es mucho mayor en las zonas rurales que en las urbanas. Sin embargo, los efectos en la salud humana son mucho mayores en las zonas urbanas que en las rurales.
“En términos de impacto en la salud humana, los árboles en las zonas urbanas son mucho más importantes que los árboles rurales debido a su proximidad a la gente”, dijo Nowak, quien agregó que “hemos encontrado que, en general, cuanto mayor sea la cobertura de árboles, mayor será la eliminación de la contaminación, y que cuanto mayor es la densidad de población, mayor es el valor de los beneficios para la salud humana”.
Por estas razones, y porque los árboles tienen y son vida, no deberíamos deshacernos de un árbol porque es más viejo.
El consumismo nos obliga a pensar que todo ha de ser nuevo y que lo viejo ya no sirve, es un grave error.
Los árboles nos ayudan a eliminar el CO2, uno de los principales gases de efecto invernadero que se está acumulando en la atmósfera, lo que tiene terribles consecuencias para el calentamiento global y el incremento en la temperatura en los últimos 30 años, si no existieran los bosques, se hubiera duplicado.
A medida que aumenta el poder del hombre sobre la naturaleza y aparecen nuevas necesidades como consecuencia de la vida en sociedad, el medio ambiente que lo rodea se deteriora cada vez más. El comportamiento social del hombre, que lo condujo a comunicarse por medio del lenguaje, que posteriormente formo la cultura humana, le permitió diferenciarse de los demás seres vivos. Pero mientras ellos se adaptan al medio ambiente para sobrevivir, el hombre adapta y modifica ese mismo medio según sus necesidades.
“Solo cuando se haya talado el último árbol: sólo cuando se haya envenenado el ultimo río: sólo cuando se haya pescado el ultimo pez: solo entonces, descubrirá el hombre que el dinero no es comestible”

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